buenas prácticas en la empresa

Toda empresa actúa ante problemáticas puntuales teniendo en cuenta a su principal activo, sus colaboradores. Para ello, la gestión de la conciliación se posiciona como clave en temas de liderazgo, compensación, competitividad o la reputación corporativa, entre otros.

Y es que las buenas prácticas en materia de conciliación, suponen un aspecto clave en el modelo de gestión de personas de una compañía, ya que sobre ella se asientan los principios y valores de la misma.

Una empresa solo puede ser competitiva si tiene capacidad para adaptarse al mercado actual y a las necesidades de sus clientes, siempre en constante cambio. Con este objetivo, las empresas líderes se reinventan cada día. Son flexibles con sus clientes y también quieren serlo con sus colaboradores.

Disponer de buenas prácticas como la flexibilidad temporal, espacial, el apoyo al desarrollo profesional, personal o familiar, la potenciación de la diversidad, la inclusión, el desarrollo de nuevos modelos de liderazgo o promover el uso de nuevas tecnologías y herramientas, no es sólo una necesidad actual, sino que además es un poderoso estímulo para el trabajador y refuerza positivamente el compromiso entre la empresa y sus profesionales.

casos de éxito